Los grandes secretos y complicidades de su relación
• El ritual de los domingos: A pesar de sus ocupadas agendas y diferencias generacionales, las conductoras mantienen una tradición intacta: tomar el té juntas todos los domingos. Es su espacio exclusivo para conversar sin presiones.
• Escapadas secretas a Mar del Plata: En sus épocas de juventud, Susana y Mirtha —junto al esposo de esta última, Daniel Tinayre— solían viajar a la costa. Para escapar del acoso de la prensa, se alejaban hasta 100 kilómetros a playas desiertas. Mientras Tinayre leía el diario en silencio, ellas pasaban horas tomando sol y charlando de la vida
• Sorpresas y festejos de cumpleaños: La asistencia a sus respectivos cumpleaños es un pacto de lealtad. Incluso cuando Susana ha manifestado públicamente que no podría asistir debido a viajes, suele aparecer de sorpresa en los festejos privados de la "Chiqui".
• Confidencias y "pases de factura" graciosos: Su extrema confianza les permite exponerse con humor. Mirtha ha llegado a revelar de manera pícara en televisión algunos complejos de Susana, como su antiguo recelo a cumplir los 80 años, mientras que Susana siempre destaca la calidez y el amparo que sintió desde la primera vez que Mirtha la invitó a jugar a las cartas en los inicios de su carrera.
Su historia se resume en una promesa mutua que ambas han reafirmado con los años: acompañarse "hasta el final, toda la vida".